Cambio de hora - Adiex

El pasado fin de semana se ha vuelto a cambiar la hora, en teoría para promover el ahorro energético. Es un cambio en los hábitos y ritmos de vida que afecta a rutinas, biorritmos, animales… y en especial a las personas mayores.

 

Efectos en los mayores

Los adultos mayores y aquellos con enfermedades crónicas pueden tener algunos problemas con el cambio horario. La falta de sueño es una queja común entre las personas mayores y los enfermos. Por lo general, los mayores tienen patrones de sueño fragmentados debido al envejecimiento, y pueden sufrir más trastornos del sueño, empeoramiento de la demencia y tienen un mayor riesgo de ataque cardíaco en los primeros días después del cambio horario debido al estrés de las alteraciones del sueño. También pueden sentirse aturdidas, lo que puede provocar más accidentes domésticos o con el coche. Para las personas mayores también puede afectar a la hora de tomar los medicamentos correctamente.

Según el Área de Salud de la Comunidad de Madrid (@SaludMadrid), evitar las pastillas para dormir, el alcohol y la cafeína ayudará a llevar mejor el cambio en los mayores, además de ajustar gradualmente la hora de acostarse y despertarse. Si es necesario, habla con tu médico de cabecera sobre cómo ajustar los medicamentos programados, como la insulina, con el cambio de hora. La exposición a más luz también es útil para restablecer los ritmos circadianos (luz, hormonas, ciclo de vigilia/sueño). Las personas mayores tienden a necesitar más tiempo para adaptarse a los cambios de tiempo y pueden necesitar un poco de ayuda durante esos días.

Sugerencias

Mantener una rutina. En la medida de lo posible, mantén patrones de sueño regulares, ajustando el tiempo de acostarte y despertando en un espacio de 15 a 20 minutos. Esto ayuda a mantener estable tu ritmo personal de sueño.

No bebas cafeína ni alcohol por la noche; también es aconsejable evitar siestas demasiado largas.

Ejercicio. Caminar, andar en bicicleta, nadar pueden ayudarte a conciliar el sueño más fácilmente.

Tómate un baño. Un baño tibio antes de acostarte puede ayudar al cuerpo a relajarse y producir la hormona natural del sueño, la melatonina.

Asegúrate de que tu entorno para dormir sea cómodo y esté tranquilo.