Entrevista

P: El COVID-19 es especialmente agresivo con la población anciana. ¿Cómo afecta exactamente en los servicios de atención domiciliaria este factor?

R: Afecta decisivamente ya que además de extremar las precauciones para prevenir el contagio de nuestra plantilla, además, mientras nos cuidamos debemos cuidar además de nuestros asistidos, que son de alto riesgo.

P: ¿Qué dificultades ha generado el estado de alarma en el desarrollo de las labores asistenciales de las trabajadoras de ADIEX?

R: La primera dificultad ha sido sin duda el miedo. Miedo de las trabajadoras a salir a la calle para ir al trabajo y miedo de los asistidos de contagiarse, ya que son gente mayor a las que el COVID-19 podría causarles la muerte.

P: ¿Qué medidas de seguridad están obligadas a cumplir?

R: Las trabajadoras, mientra dure la pandemia, deben hacer jornada intensiva, para reducir sus salidas al mínimo.
Por lo demás, Sanidad nos envió unos protocolos de seguridad que hay que cumplir al detalle.

P: Su ámbito es regional. ¿Cómo percibe la situación que se está generando en las residencias de la tercera edad y qué diferencias ve entre su servicio y el de estos establecimientos?

R: La situación de las residencias está siendo dramática, debido en parte, a la propia naturaleza de las mismas, son edificios relativamente pequeños, con mucha zonas comunes, ya que se intenta promover la sociabilidad de los inquilinos, no tienen espacio físico para aislar a los residentes.

P: ¿Considera que el servicio de asistencia domiciliaria puede cambiar en los próximos meses derivado de las consecuencias que la pandemia está teniendo?

R: Creo que tenemos que poner en valor el enorme trabajo hecho en estos tiempos, la bajísima tasa de contagios entre el personal y los usuarios del Servicio de Ayuda a Domicilio es algo que pone de manifiesto la gran preparación y la dedicación de las personas que trabajan en los servicios de atención y cuidados domiciliarios.

P: Además de una labor asistencial, sus trabajadoras desarrollan una importante función psicológica. ¿Reconoce esto como un valor añadido importante en este momento? ¿Se encuentran las personas que están asistidas en el domicilio más tranquilas frente a la enfermedad?

R: Sin duda, es un valor importantísimo. Gran parte de nuestro trabajo en estos días es llevar tranquilidad a los domicilios.
El principal enemigo de esta pandemia, en nuestro caso, ha sido el miedo.
Hay mucho, mucho miedo, pero a día de hoy, ningún contagio.